Relatos de niños y niñas y algo más Flor Alba Santamaría Valero[1] ORÍGENES El camino que he recorrido tras la búsqueda y la comprensión de los relatos infantiles, tiene su origen, inicialmente, en mi experiencia como profesora de niños en escuelas públicas de Bogotá y posteriormente como docente de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en campos de formación de maestros y de profesionales para la infancia, a nivel de pregrado y posgrado, así como también de la participación en investigaciones relacionadas con el uso lenguaje en aula de clase, espacios que me han permitido tener de cerca las voces de los niños y niñas, no solo escolarizados sino también, desde otras dimensiones, como lo es el programa de radio Tripulantes, creado desde la Cátedra UNESCO en Desarrollo del Niño[2], donde cada sábado salen al aire las voces y creaciones de los niños, que desde una radionave simbólica, vuelan y llegan hasta lugares inimaginados. Todas estos encuentros con comunidades y con grupos intergeneracionales, en distintos espacios y momentos , me han permitido reflexionar acerca del lenguaje infantil, escuchar y registrar muy de cerca las voces y relatos de los niños y las niña, para comprender la gran dimensión y riqueza humana que nos revelan estos tejidos de palabras. También tras la búsqueda de la comprensión de la narratividad infantil me aportó mi formación académica a nivel de posgrado con la realización de una tesis de maestría (diploma de estudios a profundidad- D.E. A-), en la Universidad de París V, dónde encontré un grupo de lingüistas dirigidos por Frédèric François[3]. En los libros artículos y en los seminarios, empecé a comprender algunos de los enfoques teóricos, en los que se basaban los investigadores para comprender el lenguaje, el habla del niño y específicamente el relato infantil. Al mismo tiempo, escuchaba y analizaba la muestra de relatos que tenía como corpus, pero todavía no encontraba mayor cosa en dicha muestra, me parecía que estos eran demasiado cortos, que tenían errores como repeticiones frecuentes y los miraba un poco con mi visión de maestra de la época, de identificar y corregir, sobre todo los errores. En este trabajo de grado tuve la oportunidad de conocer investigaciones que mostraban los avances teóricos de la época y de esta manera encontré algunos de los elementos para estudiar y analizar las producciones de los niños, con otra mirada y otra forma de apreciarlas y valorarlas. LA SIEMBRA Fue años después cuando inscribí mi tesis de doctorado, en la misma Universidad de París V, para ese entonces ya tenía una muestra mucho más amplia y diversa de relatos de niños y niñas entre cinco y trece años, y de estos seleccioné cincuenta para el análisis. Estos registros transcritos me acompañaron mucho tiempo, los leí y releí, escuché los audios, como quien escucha una canción, repetidas veces y pude también observarlos a la luz de las teorías. En el texto siguiente se vislumbra un enfoque diferente del lenguaje: « Aprendre à parler et à comprendre, c’est aprendre bien autre chose que du lexique et des structures grammaticales: en gros c’est apprendre les différents types d’enchaînement des énoncés sur le discours de l’autre ou sur mon propre discours, c’est entrer dans différents jeux de langage tant par rapport a la réalité qu’au discours de l’autre ou au discours de moi, c’est savoir alternativement répondre, raconter, argumenter, comparer ». (Francois F, 1984, p.7) “Aprender a hablar y a comprender es aprender otra cosa diferente al léxico y las estructuras gramaticales: en general es aprender los diferentes tipos de encadenamiento de los enunciados en el discurso del otro y en mi propio discurso, es entrar en los diferentes juegos del lenguaje, tanto en relación con la realidad como al discurso del otro o a mi propio discurso, es saber alternativamente responder, contar, argumentar, comparar” También me basé en los desarrollos de la lingüística (la denominación reciente de CIENCIAS DEL lenguaje) especialmente en algunos presupuestos teóricos en los que “se concibe a los sujetos como autores y productores de discursos”, tomando como referencia su propia experiencia. Es el caso de la teoría de la enunciación que se pregunta esencialmente por los sujetos de discurso, este enfoque postulado inicialmente por el lingüista Benveniste (1974, p.80) quien afirma que “la enunciación es la puesta en funcionamiento de la lengua por un acto de utilización individual. Dentro de esta concepción, la noción de subjetividad es un elemento fundamental puesto que al hablar existimos como sujetos y hacemos existir a los otros”, además propone retomar como objeto de análisis, los modos de inscripción del sujeto hablante en sus producciones discursivas. (Benveniste, 1966, p. 259, 262) “C’est dans et par le langage que l’homme se constitue comme sujet; parce que le langage seul fonde en réalité, dans sa réalité qui est celle de l’être, le concept d’ ‘ego’. La ‘subjectivité’ dont nous traitons ici est la capacité du locuteur à se poser comme ‘sujet’ (…) C’est dans l’instance de discours où je désigne le locuteur que celui-ci s’énonce comme ‘sujet’.  “Es en y por el lenguaje que el hombre se constituye como sujeto; porque el lenguaje funda en realidad, en su realidad que es la del ser, el concepto de ‘ego’. La ‘subjetividad’ de la cual nos ocupamos aquí es la capacidad del locutor de colocarse como ‘sujeto’ (…) El lingüista y filósofo Bakhtine (1977, p.136) también había planteado una noción de enunciación como relación que se da mediante la interacción verbal entre sujetos concretos teniendo en cuenta su entorno. Así pues, la enunciación, vista como un todo, adquiere una gran importancia en el caso de Bakhtine para quien las unidades reales de las cadenas habladas son las enunciaciones, y por lo tanto no se pueden separar los procesos de enunciación de las condiciones históricas en las cuales se producen. La evolución del concepto de enunciación ha llevado a los lingüistas y estudiosos del tema a emplear, desde diversos enfoques, una noción de sujeto compleja, polifónica y heterogénea como la concebida por Ducrot (1984), con la noción de polifonía aplicándola al campo de la lingüística. En sus propias palabras: “He querido adaptar la noción de polifonía al análisis propiamente lingüístico de esos pequeños segmentos de discurso que llamamos enunciados” (Ducrot, 1990: 16). Con esta noción se quiere mostrar que “el autor de un enunciado no se expresa directamente, sino que pone en escena, en el mismo enunciado, un cierto número de personajes y por lo tanto el sentido del enunciado nace de la confrontación de esos diferentes sujetos. De este modo, el sentido del enunciado no es más que el resultado de las diferentes voces que allí aparecen” (Ducrot, 1990: 16). A partir de estas consideraciones, que hacen variar la noción de sujeto enunciador, surgen otras, que complementan esta perspectiva como la de noción de “espacio interactivo”, concebida por Vion (1992, p.117) para quien, el diálogo con el otro puede efectuarse sobre un trasfondo de diálogos, de suerte que la relación cara a cara constituye solo uno de los aspectos de la interacción verbal. “Incluso las opiniones personales son tejidas a partir de una multiplicidad de diálogos de diversa naturaleza, lo que confirma la problemática de un sujeto heterogéneo, construido tanto por sus relaciones como por sus formas discursivas” (Vion, 1992, p. 117). Dada la noción actual de sujeto lingüístico, la tarea de quien estudia el discurso “consiste en dar cuenta de la dimensión heterogénea y compleja de su producción”. Lo anterior se enmarca, en términos de Frédéric François (1993), en una “lingüística del acontecimiento” o “de circulación de los discursos”, que considera a estos como hechos singulares más que como modelos. Esta concepción privilegia ir de los hechos a las posibles generalizaciones antes que partir de las estructuras establecidas para llegar a sus componentes. De la escucha y relectura de las transcripciones empecé a hallar indicios que iban mucho más de la simple forma. Si era corto o extenso, si tenía muletillas todo estaba explícito y empecé a deleitarme con las expresiones empleadas por los niños, al principio en muchas de ellas no veía más que violencia y se la atribuía siempre a la violencia que se vivía en Colombia, pero empecé a entender que una cosa era el relato y otra cómo yo lo percibía, cómo lo sentía , entonces encontré que el relato era, una producción de creación única, como un construcción estética a partir de un acontecimiento vivido y que quedaba plasmado en palabras al narrarlo y así es como logré tomar distancia y empezar a leer las transcripciones y a escuchar los audios como quien aprecia una producción estética resultado de la interacción humana. La estructura narrativa está presente en la interacción humana antes de adquirir su expresión lingüística. Una vez que los niños pueden nombrar, registrar la existencia de algo, su principal interés lingüístico se centra en la acción humana y sus consecuencias, especialmente en la interacción entre sujetos. Las personas y sus acciones dominan el interés y la atención del niño. Esta es una de las bases para estructurar la narración, tal como lo afirma Bruner (1997). Una de las formas más frecuentes y poderosas del discurso es la narración Además de la predisposición innata para la organización narrativa, la cultura nos facilita nuevos poderes narrativos gracias a la tradición de contar e interpretar en las que el sujeto participa desde temprana edad. La transmisión de la cultura se hace por el acto narrativo oral en las diferentes situaciones. Es sobre todo a través de la interacción con otros, que los niños averiguan de qué trata la cultura y cómo se concibe el mundo. La intersubjetividad se considera como la capacidad humana para entender las mentes de otros, ya sea a través del lenguaje verbal, del gesto u otros medios. Somos la especie intersubjetiva por excelencia y por esto podemos negociar los significados. La capacidad narrativa instalada por la cultura y la estructura narrativa y su composición, son temáticas de investigación y de análisis de diversas disciplinas tales como la lingüística aplicada, la sociolingüística, la psicología cultural entre otras. La lingüística del acontecimiento nominada así por el lingüista francés Fréderic François, contempla algunos de los elementos fundamentales para aproximarnos al relato infantil a partir de considerar los acontecimientos como hechos singulares, es decir, para el análisis se requiere partir de lo particular para poder ir a lo general. Dada la necesidad del narrador de fijar un punto de vista, ciertos hechos son seleccionados como acontecimientos y otros aparecen como circunstancias. Es así como se construye una estructura narrativa. Se puede decir, que raros son los hechos que son notables por sí mismos, es la forma de enfocarlos y de contarlos la que les confiere un valor narrativo. LA COSECHA El relato de Nicolás niño: Tengo un buen número de relatos que he recogido y algunos los muestro y los pongo a escuchar, siempre son como una joya guardada que adquiere más valor cada vez que se muestra en este caso cada vez que se escucha. El relato es semejante a una pieza de arte, a una construcción que queda ya moldeada y que corresponde justo al momento en que se narra un acontecimiento, una experiencia vivida. Si volvemos a repetir la historia en otro momento ya no es lo mismo. Una de las joyas que guardo es el relato de Nicolás, Nicolás el narrador de la experiencia vivida, tenía 7 años y narró algo que había vivido cuando tuvo un accidente. Nicolás joven, (hoy con 17 años) ya no contará la misma historia pero nos quedó la historia de Nicolás niño[4]. Transcripción del relato contado por Nicolás: “Íbamos de viaje, cuando es, cuando estaba lloviendo, y se pegaron unas bandas al vidrio de adelante, entonces no, entonces no pudimos ver ninguno para dónde íbamos, entonces nos caímos a un hueco, esto pasó tan rápido que me acuerdo, lo único, que yo me corté que mi tío el que iba conduciendo se le atraparon las piernas y a mi hermano que iba detrás, se le pegaron los pelos y se le cayó un zapato, y a y me quitan los y me y yo es yo estaba en la clínica y te tenía algo en la mano y me fui al baaño… y no pude y no pude ver a mi mami tres días porque le había pasado algo, no me acuerdo qué y la extrañaba, me ponía a llorar, me tiraba al piso y bueno pasaron pasaron tantas cosas mi hermano me intentó consolarme me dijo de pronto mi mami volverá y pasaron dos tres días y abrasé a mi mami y a mi hermanito por haberme dicho que mi mami pronto volvería y eso sucedió, así es el final de la historia y siguen otras”. En el relato, Nicolás logra traer al momento de la narración los hechos sucedidos, cargándolos de sentimiento con efectos dramáticos, que hace que quienes lo escuchemos sintamos tristeza, dolor pero al final nos vuelve al tiempo de la narración, nos tranquiliza con su tono de voz y nos anuncia que eso solo era una historia y que vendrán otras. Relatos de niñas y niños y algo más: El relato se encuentra en todas las interacciones de la vida cotidiana –principalmente, mas no exclusivamente en la conversación- aparece como una de las prácticas lingüísticas humanas. Gracias al relato se aprehende el mundo y se formaliza la interacción social. “El relato no es más que un medio, entre otros, de recapitular la experiencia pasada que consiste en hacer corresponder una secuencia de acontecimientos supuestamente reales a una secuencia idéntica de proposiciones verbales”, agrega Labov (1978, p.295) Uno de los planteamientos recientes más importantes, sobre el relato es la hipótesis de que es “la forma de contar y más exactamente la heterogeneidad en la organización del relato lo que constituye el funcionamiento del texto y el placer que este nos proporciona. Vivimos la mayor parte de nuestras vidas en un mundo construido según las normas y los mecanismos de la narración, se hace entonces necesario que volvamos nuestra conciencia hacia lo que la construcción narrativa impone. Los siguientes textos son aproximaciones a lo que es el relato desde algunos autores “El relato aparece como una verdadera astucia cultural para presentar el sentimiento psíquico con una cierta distancia” (Cabrejo, 2004, P.29). “El relato es un hilo del pensamiento”. “El relato es una construcción psíquica que pone la lengua en movimiento, que construye un estilo de pensamiento y que crea un ritmo”. ”El relato es una lengua para escuchar, el niño diferencia una lengua para escuchar y otra para actuar” (Cabrejo, 2004, P.29). El relato sirve para traer al presente hechos de una experiencia vivida y al traer esos hechos se hace una puesta en escena, donde la voz del narrador es el principal instrumento de la dramatización, entonces el ritmo, la entonación, la modulación, el tono de la voz se sincronizan para darle sentido a esos hechos y hacerlos revivir como si se sucedieran en el momento de la narración. Sin que nadie le enseñe el niño realiza juegos con el lenguaje, imita los sonidos y ruidos de la naturaleza y de los seres y objetos que hay en ella, así el tas, el pun, el señalar las partes del cuerpo donde se golpearon o los golpearon, el tiempo y el espacio los acerca mediante el lenguaje: érase una vez, fue que un día , un día el año pasado , en la casa, en el parque, en las escaleras, en el colegio, en la carretera; emplea el lenguaje del cuerpo en general y muchos otros matices para identificase a través de lo que relata y ubicar en el presente un acontecimiento pasado. Los niños en la construcción de sus relatos realizaron diversos movimientos discursivos y juegos del lenguaje que hacen posible que, nosotros como escuchas, en busca de hallar determinada significación, encontremos en ellos, efectos de interés y de placer, generados no solo en lo que cuentan sino en la forma como lo cuentan, es así como por ejemplo, encontramos ciertos relatos que pueden inspirar sentimientos de dolor o de compasión de indignación , producir risa o placer , relatos donde el hecho que se narra es trágico, pero su final es inesperado y tiene como efecto suavizar los hechos al narrarlos. En cuanto a productor de sus propios discursos el niño se puede considerar también como autor con múltiples posibilidades de organizar su producción y de crear la heterogeneidad tanto de personajes como de movimientos discursivos. En cuanto a recepción de las construcciones infantiles es necesario escuchar y apreciar las voces infantiles pues al tratar de interpretarlas no vamos más allá de nuestra propia concepción de niño. Podríamos decir que los relatos son para ser escuchados para ser visualizados más que para ser leídos, se semejan un tanto a guiones de cortometrajes para películas de acción. El relato tiene una importancia grande para que el niño pueda interpretar su propia vida, al hablar de lo que le sucede, el niño es capaz de expresar no solo su mundo interno sino también poner en evidencia las relaciones que establece con los otros o que los otros establecen con él. En ciertos contextos es por medio de la palabra que los niños expresan la dureza de su condición de vida, la violencia permanente, la adversidad, entre otras realidades y más claramente la coerción y el poder que los adultos ejercen sobre ellos. LA RECOLECCIÓN Y LAS NUEVAS SEMILLAS En el seminario de “Lengua Materna, narrativas, lenguajes y poética en niños y niñas: Desarrollos infantiles por el habla y las escrituras”, (primer semestre de 2017) de la Maestría en Infancia y Cultura, los estudiantes han aportado en la recolección de relatos, después de participar en un taller en el que aprendieron a capturar audios de calidad, conocieron herramientas básicas de edición de audio y cómo compartir y enviar el material obtenido, escogimos algunos de estos registros para que los mismos estudiantes recolectores presenten sus apreciaciones y posibles desarrollos. Relato A[5]: “vea que allí estaba con mi abuelito y se cayó mm mi casa un ratón, lo cogieron mi mamá con mm abuelito así con la mano mmm arriba hola ratón, ese es un ratón y que se cayó así…[6] Nicol Valeria. 3 años. Apreciación : “En el relato anteriormente transcrito se puede observar que Nicol Valeria menciona la fase de situación inicial cuando manifiesta que “se cayó mm mi casa un ratón” a partir de aquí se desencadena todo el relato así mismo se observa también que la niña menciona la fase de la complicación cuando se refiere a “lo cogieron mi mamá con mm abuelito” al seguir relatando el suceso se evidencia como fase de acciones “lo cogieron mi mamá con mm abuelito así con la mano” convirtiéndose a su vez en fase de resolución de la situación ya que al coger los ratones se terminaba el problema y finalmente Nicol cierra el relato con la fase de situación final manifestando que ese es un ratón y que se cayó así”… Relato B[7]: “hoy les quiero contar sobre algo que me paso muy triste, es que yo tuve una primita y se llamaba Helen Naiara la quería mucho, no la visitaba tanto porque no tenía tiempo para visitarla tanto, eeeh pues fue un, ella a los cuatro meses sufrió, eeeh 6 paros cardiacos seguidos, el último ya fue lastimosamente la muerte de ella, eeh yo no fuí al entierro porque no quería sufrir más, porque no quería ver ese momento tan doloroso, pues no la visitaba mucho, no, no tuve tanto tiempo para compartir con ella, eeh pues cuando se murió estábamos en un parque y nos llamaron y la abuelita de ella nos contó que ya se había muerto, eeh en ese momento mi mamá se fue para el hospital, yo le decía que quería ir, pero no podía ir porque, pues ella no quería que yo, que yo viera eso y pues cuando ella murió eeh yo me puse muy triste, ese día a mí me cuido la tía de ella, porque mi papá se tuvo que ir a llevarle ropa pues a ella, para poderla vestir y llevarla al cementerio, eeh pues ese momento fue muy doloroso para mí y se los quería contar” [8]. Sara, 9 años. Apreciación: El relato se registró con Sara quien cuenta lo sucedido el día de la muerte de su prima. Por medio del relato la niña expresa sus sentimientos y su relación con el hecho familiar, se evidencia una estructura narrativa, al organizar su relato, estableciendo tiempos, inicio, nudo y desenlace, nombra cada personaje, logra comunicar de manera clara y coherente la experiencia, trasmite por medio de la tonalidad de su voz sus emociones tanto del momento en el que sucedió el hecho como sus sentimientos al momento de relatar, menciona en detalle cada uno de los factores que intervienen , así como la causa y la consecuencia de los mismos, valora, evalúa y realiza un cierre del relato, en este caso la niña utiliza el lenguaje para expresar lo que ella siente. Después de conocer la importancia del relato y de buscar la forma de aprovechar lo aprendido, surge la idea de organizar en las entregas de informes a padres de familia un espacio en donde ellos escuchen y observen algunos relatos de sus hijos e hijas, sobre lo que viven a diario en el jardín desde su propia percepción, pues generalmente la entrega es escrita y cuando se utilizan medios audiovisuales se recurre a fotografías de los niños y las niñas en diferentes experiencias pedagógicas, dejando de lado el ejercicio de la oralidad, pero al identificar la riqueza de los relatos y las capacidades narrativas ocultas de los niños, se consideró importante utilizarlos para que los padres conozcan de la propia voz de sus hijos lo que viven y perciben del jardín, la familia y en general de su contexto, esto en la medida en que los niños y las niñas se expresan, participan, aportan y tienen voz dentro de los procesos de valoración y seguimiento, que hacen parte de los requisitos establecidos por la SDIS. También se está construyendo un archivo digital de relatos, con el fin de que tanto familias como docentes conozcan los avances de los niños y las niñas, las capacidades narrativas adquiridas durante el año y puedan ser utilizados por las docentes como insumo tanto para planeaciones como para la comprensión por parte del equipo interdisciplinario de las potencialidades narrativas de los niños. Relato C[9] Cuando yo, nosotros, él nos iba a sacar de en la casa, entonces nosotros le estábamos pegando a mi abuelo porque él es muy abusivo, con mi mama y él le pegó, fue en la espalda con un, con el palo de la escob., con el palo del recog, con de de la escoba entonces yo le dije yo yo le dije a mi abuela que que, que que que se quedara en la cocina viendo el el desayuno, sino el la la el la defendiera a ella a mi abuelita…. No a mi abuela no la defendía porque mi abuelita es tiene las manos hinchadas y ella, entonces mi tía tiene que ir con mi con mi abuela a así y los saco y los saco pa`la calle. Pero ya no le volvió a pegar a mi abuelita, a mi mamá, ni nosotros le hicimos que ya no le volvíamos a pegar con palos y dijo que ya no le volvía a pegar palo a mi papá. Es que como el, el ya no era así y él se puso así de Pelión, él se puso así de grosero todo eso y mi hermano, mi hermano, mi hermano y yo le estábamos pegando con palo pa`que no lo volviera pegar y yo le dije: “abuelo ¡no y no!” y siguió pegándole con palo. A mí sí me pareció mal… y eso estaba terrible porque mi hermano y nosotros le estábamos pegando duro a él y le dolió. Aprendió esas cosas cuando él era chiquito conmigo, el aprendió esas cosas en la escuela… groserías de la escuela, de pegar de pegarle a los compañeros a las niñas todo eso...”[10]. Apreciación: “Mi nombre es Angie Quimbay Rincón, psicóloga de profesión y me desempeño como Orientadora Escolar en un colegio distrital, ubicado en el centro de Bogotá con unas dinámicas contextuales enmarcadas en la violencia social, violencia doméstica, uso y distribución de sustancias psicoactivas, habitabilidad en calle, zonas de tolerancia, pandillismo, entre otras; catalogando esta población como muy vulnerable a nivel social. Pese a lo anterior al igual que el 95% de los colegio en Colombia, dirige su funcionamiento dentro de una normatividad y rigurosidad académica en términos de disciplina, modos correctos e incorrectos de comportamiento al interior del plantel, los cuales están normalizados por un “debido proceso, juzgamiento de faltas” que atentan contra el manual de convivencia. Mi quehacer dentro de la institución, esta enmarcada dentro de este “debido proceso” por lo cual llegan a mí, casos de difícil manejo y que supone han desbordado la capacidad de “entes procesales” anteriores, tales como docentes, familia y coordinadores, quienes esperan que la falta sea tipificada, se identifiquen las sanciones pertinentes, para de ser necesario y si la situación así lo amerita, remitir a entidades externas o en el peor de los casos “solicitar un cambio de ambiente escolar”, es decir pasar el “problema” de unos a otros. El relato que acabamos de oír es una muestra de esa realidad que rompe cualquier “debido proceso” cualquier intento de “tipificar” la falta cometida o la búsqueda de “sanciones” a una niña catalogada “como la niña violenta del salón” motivo por el cual es remitida a mi dependencia. Tener la posibilidad de entender el ¿por qué? del comportamiento de esta niña, solo es posible si le damos espacio a que la niña cuente su historia, que se le dé la importancia a sus palabras y sean estas las que configuren el sentido de su actuar en la escuela. El seminario “Lengua materna, narrativas, lenguaje y poética” me ayudó a confirmar el sentido que tiene darle espacio a la narración infantil. En este relato vemos como una pequeña niña de 6 años de edad, evidencia una gran capacidad narrativa, donde claramente se identifican las complejas partes de un relato, como lo darían autores como Labov haciendo de este, un relato fluido frente a su contenido, puesto que la niña maneja tiempos, personajes, acciones complicantes, polifonías (hablar desde el otro), no solo asume la postura de narrador sino de actor en su propio relato, la utilización de onomatopeyas, en fin todos los elementos que se requiere para construir un relato. Para finalizar y aportando a la construcción de acciones tendientes a mejorar el quehacer de quienes trabajamos e investigamos para la infancia, esta investigación busca aportar a la trasformación de estos espacios punitivos (coordinación – orientación) en espacios de escucha donde nos salimos de ver a una “niña violenta” a entender el contexto, disponernos a escuchar esa historia de la niña sin juzgarla, identificar esa familia que también le enseña a la niña, podríamos ser más efectivos en la intervención desde la escuela, contexto donde emergen miles de problemáticas, pero que continuamente intentamos acallar por un sistema que lo único que busca es juzgar y sancionar Relato D[11] “Cuando tenía 7 años, un día yo iba montando bicicleta e iba observando todo lo que había a mi alrededor hasta que se hizo de noche y yo empecé a sentir sueño, se me cerraban los ojos, cabeceaba, me estaba durmiendo, cuando de pronto me estrellé contra un carro, volé por el aire y me golpeé la cabeza, caí al piso. Me chorreó sangre por toda la cara. Cuando me traté de parar, no pude, me tocó sentarme. Y quedarme ahí un rato. Después paré un taxi y me llevó al hospital. Allí el doctor me examinó, me tocó la pierna y me dolió terriblemente. Me acostaron y me quede ahí dormido. Después, después, después, después, después me desperté, me pude parar, me quitaron el yeso y pude caminar e irme para la casa. Allí pude jugar videojuegos, con el celular, con el computador, hum… con la Tablet. Me gustaba mucho caminar cerca a la casa, subirme al columpio y columpiarme hacia adelante y hacia atrás por un buen rato. Después me devolvía a la casa a comer. Mi mamá se había ido a trabajar, mi papá se había ido a trabajar, mi hermana se había ido a estudiar, mi hermano se había ido a estudiar y yo estaba solo y triste. Entonces buscaba y miraba desde mi casa a los que jugaban en el parque. A mí me gusta mucho jugar allí pero me tocaba mirar y mirar desde mi casa hasta que se hacía de noche y a las 11 llegaba mi mamá, yo le decía ¨buenos días¨ y ella me daba un beso en la mejilla, yo le dije que había estado juicioso, que había comido y que todo estaba bien. Después yo me senté a jugar videojuegos y después me fui a jugar, caminé, salí de la casa cogí la bicicleta y me fui a montar en la rampa. Allí, subía y bajaba, subía y hacia hasta que me baje y caminé hasta la casa y me acosté a dormir”[12]. Keifer, estudiante grado tercero Apreciación “Keifer tiene habilidad de expresión gestual y corporal en el espacio, expresión lengua de señas en el relato de la vida, pero necesita manejar discurso de lengua de señas y necesita coherencia de la gramática de lengua de señas, repetir cinco veces palabras como ¨después¨ qué significa mucho tiempo, también incumplimiento de información de personas (mamá, papá, hermanos y amigos) y necesita diálogo con las personas. Él cuenta la verdad de su situación ya que a veces se encuentra solo y triste por su familia. Estoy reflexionando en la situación del niño sordo que se siente solo y triste por su familia, Keifer cuenta de su dolor de cabeza y que chorreó sangre, se sentía débil y afectado el cuerpo y solo, como la familia no entiende la situación, pero quien lo ayuda para llevarlo al hospital y no hay servicio de intérprete, la familia no sabe lengua de señas como comunicación con el hijo por eso la sociedad no sabe conocer la comunidad sorda y comunicarse con lengua de señas se necesita para la información en la educación, trabajo, salud y vida social, además, es importante esta responsabilidad en la familia, que aprenda comunicación de lengua de señas para que su hijo pueda entender en el contexto la realidad de la vida cotidiana y de la comunidad BIBLIOGRAFÍA Bajtin, M. (1978). Teoría y estética de la novela. Madrid: Taurus. Benveniste, E. (1974). Problemas de lingüística general. 1st ed. 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Sitio web Cátedra UNESCO en desarrollo del niño. [En línea] Disponible en: http://www.catedraunesco.org/ Vion, R. (1992). La Communication verbale. 1st ed. Paris: Hachette Supérieur. [1] Doctora y Magister en Ciencias del Lenguaje, Universidad René descartes, Paris V. Sorbona. Directora del grupo de investigación “Lenguaje, Discurso y Saberes” y de la Cátedra UNESCO en Desarrollo del Niño, Coeditora de la Revista Científica Infancias Imágenes. Ha recorrido los caminos del lenguaje infantil, pasando muy de cerca por las voces y relatos de los niños y las niñas, ha creado y recreado espacios para observar y admirar la dimensión creativa del lenguaje en los niños y las niñas. Profesora titular de la Facultad de Ciencias y Educación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [2] La Cátedra UNESCO en Desarrollo del Niño fue creada, mediante acuerdo 004 de 2002, firmado entre el director de la UNESCO y el rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [3] Frédèric François es Lingüista y filósofo creador y director del laboratorio de estudios sobre la adquisición y la patología del lenguaje en el niño (–LEAPLE- CNRS).de la universidad René Descartes-PARIS V. [4] El audio puede escucharse en: http://comunidad.udistrital.edu.co/catedraunesco/?p=1611 [5] Relato recopilado por Catalina Rodríguez, estudiante de la Maestría en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [6] El audio puede escucharse en: http://comunidad.udistrital.edu.co/catedraunesco/?p=1611 [7] Relato recopilado por Francy Zolaque, estudiante de la Maestría en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [8] El audio puede escucharse en: http://comunidad.udistrital.edu.co/catedraunesco/?p=1611 [9] Relato recopilado por Angie Quimbay, estudiante de la Maestría en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [10] El audio puede escucharse en: http://comunidad.udistrital.edu.co/catedraunesco/?p=1611 [11] Relato recopilado por Viviana Macías, estudiante de la Maestría en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. [12] El video puede verse en: http://comunidad.udistrital.edu.co/catedraunesco/?p=1611
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